Paramount Pictures suspende las secuelas de manera indefinida y la franquicia podría regresar a James Cameron.

El futuro de Terminator nunca había sido tan obscuro y no nos referimos precisamente a la amenaza de Skynet, sino a que la franquicia podría estar al borde de su extinción absoluta. Los problemas comenzaron con la pobre recepción de Terminator Génesis, que apenas pudo recaudar $440 MDD a nivel mundial.

A pesar de estos resultados, todo parecía indicar que Paramount continuaría con las secuelas a estrenar en 2017 y 2018, hasta que ambas fueron retiradas del calendario de estrenos. Aunque algunos pensaban que los proyectos sólo serían retrasados, valdría la pena recordar que los derechos de la franquicia regresarán aJames Cameron en el 2019.

Luego de tres secuelas que exploraron el Día del Juicio, la guerra contra las máquinas y viajes temporales con el mismísimo Arnold Schwarzenegger, hay quienes piensan que este reencuentro es lo mejor que podría pasar a la saga y que el Rey del Mundo es el único hombre capaz de regresarla a sus viejas glorias. Lamentablemente la situación no es tan sencilla, ya que el director no pretende retomar la historia en un futuro cercano:

Realmente no lo he pensado”, confesó en 2014 a Empire. “Tengo mucho tiempo para pensarlo. Podría ser divertido reinventar la franquicia. Mucho tendrá que ver con lo que pase próximamente, quizá la gente sufra fatiga de Terminator”.

Nos duele admitir que las palabras de Cameron se hicieron realidad, luego de que La rebelión de las máquinas, La salvación y Génesis se concentraran más en homenajes que en elevar más el legado de nuestra historia.

¿Será el final definitivo de Terminator? Parece poco probable, pues a pesar de los continuos descalabros, se trata de una franquicia sumamente querida entre las audiencias, por lo que sus posibilidades siguen siendo infinitas: nuevas fechas de estreno para las secuelas, una nueva entrega de James Cameron o un reboot definitivo. ¿Ustedes qué preferirían?

Al final, sólo nos queda recordar que “el futuro no está escrito. No hay destino. Sólo existe lo que hacemos“.